Connect with us

Mindfulness

Las relaciones humanas y el móvil

Publicado

el

En los talleres de Inteligencia emocional que doy a los adolescentes en los institutos intento que los chavales entiendan que, al contrario de lo que nos han enseñado hasta ahora haciendo que nos identifiquemos con nuestra mente, los seres humanos no somos seres pensantes, sino que somos seres sintientes. Aunque nuestra mente es una extraordinaria herramienta, en nosotros tiene muchísima más relevancia lo que sentimos que lo que pensamos. Me gusta explicarlo describiendo cómo aprendemos de niños: el bebé no tiene desarrolladas del todo todas sus capacidades mentales, y por eso aprende por copia, copiando acciones y, lo que es más importante, copiando emociones de aquellos que los educan y cuidan, es decir, principalmente sus padres. El niño instintivamente sabe cómo se sienten sus padres, en especial su madre, ya que hasta los siete años sigue emocionalmente conectado a ella. Por eso, lo normal es que los profesionales, cuando un niño de menos de siete años tiene problemas, nosotros con quien trabajemos no sea con el niño, sino con la madre. Porque aunque ella lo alimente y cuide correctamente, si ella por ejemplo, está angustiada, el niño sentirá esa angustia y además no entenderá el porqué, llevándolo a tener conductas incomprensibles e incluso a somatizar patologías que tienen que ver con ese estado de ánimo alterado. Luego el tipo de relación que tengan esos padres va a influir muchísimo en el estado del niño, y lo que ‘aprenda, y no tanto lo que hagan estos padres; cómo se sienten va a determinar mucho más de lo que podemos imaginar la personalidad que ese niño desarrolle, lo que va a determinar el tipo de relaciones personales que en el futuro tenga. Como vemos, nuestras relaciones con los demás son de vital importancia para nosotros, y paradójicamente en una sociedad cada vez más global donde podemos relacionarnos con personas de cualquier parte del mundo y donde podemos acceder a una cantidad ingente de información (nunca en la historia de la humanidad el hombre ha tenido a su disposición tanto y extraordinario conocimiento), estas relaciones personales están cada vez más deterioradas. La causa principal de este deterioro es precisamente el magnífico invento que nos permite acceder a toda esta información de forma inmediata: el teléfono móvil. Así, los niños denotan cada vez más carencias afectivas, ya que sus padres están muy ocupados procurándoles todas esas necesidades materiales que creemos tan necesarias. Por el contrario, no tienen tiempo, y no se dan cuenta de que ellos lo que necesitan es atención. Un te miro a los ojos y te pregunto cómo te sientes o cómo fue el cole; hablar con ellos y contarle tus cosas. Es decir, algo muy distinto a ir con ellos al parque, soltarlos y pasarnos una hora pegados al móvil. Luego están los jóvenes y adolescentes que, claro, construyen realidades virtuales falsas para relacionarse en las redes sociales mientras que cada vez tienen menos capacidades para expresarse en público y con los demás en persona. Y así, cuando llegamos a la edad adulta tenemos verdaderas dificultades para encontrar pareja en los entornos habituales. Y si es el caso de que lo logremos estas relaciones de pareja, también se están viendo afectadas seriamente por el uso excesivo de este dispositivo tan útil para otras cosas. También las relaciones sociales con amistades y compañeros de trabajo se ven afectadas, ya que cada vez es más frecuente ver en una mesa de una comida cómo los participantes están sentados sin hablarse, y todos consultando sus teléfonos móviles. Cada vez más evitamos sentarnos al lado de alguien para que así no nos moleste y poder consultar Whatsapp o Facebook, lo que nos quita la maravillosa posibilidad de conocer a una persona. Una lástima. Nada es bueno o malo, y la tecnología es una extraordinaria herramienta que nos abre un campo infinito de posibilidades. Pero debemos responsabilizarnos del uso que hacemos de ella para que nos sume y no nos reste. El ser humano necesita relacionarse con los demás.

Sigue leyendo
Click para comentar

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

El tamaño máximo de subida de archivos: 256 MB. Puedes subir: imagen, audio, vídeo, documento, hoja de cálculo, interactivo, texto, archivo, código, otra. Los enlaces a YouTube, Facebook, Twitter y otros servicios insertados en el texto del comentario se incrustarán automáticamente. Suelta el archivo aquí